Wesa femngelay pu pichikeche

¡Fill püle powüpe ta fa!

Wesa femngelay pu pichikeche, que significa «a las niñas y niños no se les trata de mala manera», es un valor cultural y relacional mapuche que nos fue arrebatado y que debemos recuperar. En esta publicación compartimos un pequeño material didáctico que esperamos contribuya a abordar una problemática que debemos enfrentar y solucionar lo antes posible, por el bienestar de nuestras niñas y niños.

El abuso sexual es hoy una triste realidad en nuestro pueblo, pero no siempre fue así. Durante el siglo XX gregoriano fuimos despojados de gran parte de nuestros valores culturales y de nuestros mecanismos de regulación interna. Como consecuencia de ello, hoy la violencia intrafamiliar, así como el abuso y la violación sexual infantil, prácticamente se han normalizado. Es tal la situación que incluso algún «especialista» ha llegado a insinuar, en contextos privados, que dichas prácticas serían propias de nuestra cultura.

Cierto es que la crianza de niñas y niños era bastante estricta y que, cuando no se atendían los ngül’am, también existía el castigo físico. Sin embargo, bajo ningún caso se permitían el abuso sexual ni la violación de menores.

Es importante tener presente que en la antigua sociedad mapunche existían ritos de iniciación o paso a la adultez, por lo que la actividad sexual previa, aunque fuese consentida, no era socialmente aceptada, constituyendo una transgresión al as mapun.

Pero las cosas han cambiado y por ello debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para abordar responsablemente lo referido al abuso sexual infantil dentro de nuestro pueblo.

En esta oportunidad compartimos la siguiente infografía, basada en «El semáforo del cuerpo», como herramienta para enseñar a niñas y niños a reconocer qué partes de su cuerpo pueden ser tocadas y a establecer límites personales. El material usa los colores rojo, amarillo y verde, en concordancia con sus usos como señales de tránsito.

En la infografía hemos utilizado las siguientes expresiones:

  • Wesa femngelay pu pichikeche: A las niñas y niños no se les trata de mala manera
  • Kümeley: Está bien
  • Kuñiwtuleaymi: Ten cuidado
  • ¡Mal’üngelay!: ¡No se toca!

El objetivo de este material es contribuir a la prevención del abuso sexual infantil y a fomentar el autocuidado de nuestras y nuestros pichikeche.

KIMAYEN KIÑE PICHIN

Desde un punto de vista de la revitalización de nuestro tse süngun, podemos abordar el autocuidado y la recuperación y aplicación de nuestro as mapun empleando las siguientes expresiones:

  • Kalül: cuerpo.
  • Mal’ün: tocar.
  • Mal’ümal’ün: manosear, tocar de mala manera.
  • Chumül no srume wesa femngelay pu pichikeche: jamás se trata de mala manera a niñas y niños.
  • Chumül no srume wesralkangelay pu pichikeche: jamás se les hace mal a niñas y niños.
  • Küme femngi, manpütungi, ngül’amtungi, küme tremümngi ka trükatungi pu pichikeche: A las niñas y a los niños se les trata bien, se les hace cariño, se les aconseja, se les cría bien y se les respeta.
  • Pu pichikeche kutrankangelay, mal’ümal’üngelay, fem trawawtungelay ka wesa femngelay: a las niñas y a los niños no se les causa dolor, no se les toca de mala manera, no se les golpea ni se les trata mal.

¿Qué otras expresiones podríamos agregar?

KIÑEKE SRAKISUAM

Para finalizar esta publicación, compartiremos una reflexión planteada en el año 2023: los ngillatun, lepün, efkütun, palitun, actividades culturales… ¿son estos espacios seguros para nuestras y nuestros pichikeche (niñas/os) y para nuestras pu malgen (mujeres)?

Esta pregunta no es trivial. Se supone que nuestras ceremonias y actividades deberían ser espacios de confianza y encuentro mapunche, en el que cada persona, independiente del género o edad, debería sentirse libre, acogida y segura. Sin embargo, no siempre es así. Tristemente muchas niñas, niños y mujeres han tenido que compartir estos espacios con quienes las/os han agredido física o sexualmente. Y el silencio cómplice mantiene la impunidad.

¿Es justo que una pichi malgen o un pichi wentru tenga que participar de una ceremonia con miedo debido a la presencia de su agresor o de una persona que se sabe que ha cometido violencia sexual contra menores de edad? ¿Dónde queda la responsabilidad de las personas adultas? ¿Puede una ceremonia mapunche llegar a buen término cuando el wesa newen está presente? ¿Acaso es más importante esconder el sufrimiento de niñas y niños que pasar un mal rato una vez?

Si bien un agresor usualmente fue un niño violentado, esto no justifica la vulneración de los derechos de otras personas, sobre todo de menores de edad. También es cierto que la situación de agresiones físicas y sexuales tiene explicación en los efectos de la invasión y el colonialismo aún vigente, pero poco importa esto cuando el problema está instalado en muchos de nuestros hogares.

Por lo anterior, nuevamente compartimos el siguiente llamado:

1. A las personas que han agredido a pichikeche (niñas/os) o pu malgen (mujeres), les solicitamos abstenerse de participar en ceremonias y eventos. Si como mapunche quieren remediar en algo las atrocidades cometidas, pueden realizar sus efkütun y amomasrin en forma privada. Sabemos que para los familiares de agresores (muchas veces también menores de edad) es una situación compleja y dolorosa, pero que en ningún caso justifica hacer como que nada ha ocurrido.

2. Las personas convocantes de ceremonias y eventos tienen todo el derecho se solicitar a agresores su retiro del lugar sin que esto constituya discriminación. Desde la perspectiva del derecho siempre primará el principio del interés superior de niñas, niños y adolescentes. Desde el as mapun, todas las personas que son ngen mapu, ngen tue o ngen sruka tienen el derecho de decidir qué personas pueden o no estar presentes en sus espacios y ceremonias.

Importante es que tengamos presente que ser autoridad ancestral o tener cualquier tipo de rol dentro de nuestro pueblo NO exculpa o atenúa el daño realizado. Desde nuestra perspectiva es una agravante, dado que nuestras autoridades mapuche deben aspirar a ser referentes a seguir (kümeche, kimche, newenche ka sritroche/nosrche).

Con la finalidad de promover la protección de nuestras y nuestros pichikeche, compartimos el enlace a una plataforma web disponible en el sitio del Registro Civil que permite identificar a las personas que están inhabilitadas para trabajar con menores de edad. Solamente hay que ingresar el RUN y el nombre completo de la persona de la cual se desea conocer su situación de inhabilidad:

https://inhabilidades.srcei.cl/ConsInhab/consultaInhabilidad.do

Y no podemos obviar el hecho de que muchos de los agresores no han sido denunciados a la justicia chilena, por lo que también hacemos un llamado a generar espacios seguros para nuestras niñas y niños, observado y cuidando a nuestras y nuestros pichikeche, junto con no permitir conductas inadecuadas.

Hay que romper el silencio y comenzar a sanar heridas.

Wechuy feytachi chillka.

Salvador Rumian C.
Fütawillimapu
@Wesrkin
@futawillimapu

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