Las vivencias del Tata Mañuko y la Mamita Flora (2020)

¡Fill püle powüpe ta fa!

¿Cómo reconstruir nuestra historia mapuche de la Fütawillimapu con rigurosidad y sentido propio, pero liberándonos de las formas y límitaciones de la escritura academicista? En esta publicación compartimos un muy buen trabajo de reconstrucción histórica mapuche williche, surgido desde la vivencia profunda y los afectos infinitos.

Desde tiempos inmemoriales, el nütram ha sido el medio fundamental a través del cual la historia de nuestro pueblo cobra vida y se transmite a la nuevas generaciones. El nütram, también llevado a formas más complejas como el nütramkan, koyag, koyagtun, ül, kimeltun, kimeltuwün, permitía contar con la información necesaria para realizar el wiñosuamün, herramienta metodológica que permite, entre otros fines, tomar decisiones adecuadas para afrontar problemas del presente con base en los aprendizajes de experiencias anteriores.

Sin embargo, dos siglos de régimen colonial han dejado una huella profunda. Nuestra gente se vio forzada a usar las herramientas de los invasores para sobrevivir, eso sí, sin perder nuestro mapunchengen (ser mapuche). Dada la represión sistemática de nuestra oralidad, la lectura y la escritura pasaron a ser herramientas de resistencia, razón por la cual existen los memoriales de los apo ülmen y surgieron medios de comunicación propios como los boletines Mari Mari Peñi (1982-1985).

Hoy, nuestra historia oral mapunche está en riesgo de convertirse en un lejano recuerdo. Si bien en muchos territorios existen significativas experiencias orientadas a mantener espacios de interacción exclusivamente oral, ya sea en idioma mapuche o en winka süngun, la reflexión y transmisión de nuestra historia se encuentran en un estado crítico.

También podríamos destacar el caso de las redes sociales, no siempre constructivas, donde existen notables iniciativas de divulgación histórica y cultural. Sin embargo, estas funcionan bajo una lógica vertiginosa de circulación de contenidos, presentando información resumida que no logra generar un aprendizaje colectivo significativo ni una reflexión profunda sobre nuestro pasado.

Se suma a lo anterior que, si bien existen muy buenos trabajos de historia mapuche realizados por investigadoras e investigadores mapuche y no mapuche, muchas veces el formato académico no logra que dichos trabajos sean realmente útiles para nuestras hermanas y hermanos. Más aún, si consideramos que las narrativas sobre la historia mapuche continúan centradas, por lo general, en la zona nagche-wenteche y en el quiebre provocado por la Pacificación de la Araucanía, las oportunidades de comprender nuestra historia mapuche williche siguen siendo escasas para nuestra gente.

Dado el contexto descrito anteriormente es que el libro Las vivencias del Tata Mañuko y la Mamita Flora (2020), escrito por el kimünche Ponciano Rumian Lemuy, es una obra que se presenta como un referente a imitar en lo que se refiere a reconstruir y comunicar historia mapuche williche. A través de una escritura cálida, ordenada y cautivadora, el texto recupera procesos históricos de la segunda mitad del siglo XX desde la memoria cotidiana, familiar y territorial. Aspectos como prácticas productivas, formas de economía comunitaria, racismo, vinculación con la urbanidad (Osorno) y transformaciones sociales, entre otros, se integran armónicamente en relatos llenos de ternura, respeto, admiración y cariño hacia las experiencias vividas, los caminos recorridos y las personas que que dejaron una huella en el autor.

En la presentación del libro, el apo ülmen del territorio Künko, Arturo Camiao Cumilef, señala que «el Tata Mañuko hizo su arribo a la localidad de Cumileufu, junto a sus padres y demás hermanos aproximadamente en el 1920 del siglo pasado. Proveniente del Fundo Curaco, en las cercanías de Osorno, de propiedad del terrateniente Lupercio Martínez, donde cumplían funciones laborales como peones de fundo» y agrega que «movidos por el espíritu libertario como mapunche, se desligan del sistema de subyugación y se lanzan a un nuevo desafío para dar paso al desarrollo de una forma distinta, de acuerdo a su manera de ser, de ver, sentir y entender el ambiente natural en el que se hallaban insertos y cómo relacionarse con la naturaleza; elementos que constituyen la base fundamental de las vivencias del Tata Mañuko, las que durante el transcurso de su vida junto a su kumpañ y a su grupo familiar logró cimentar y compartir con otros grupos de familias de la comunidad».

Para que el libro Las vivencias del Tata Mañuko y la Mamita Flora pudiera concretarse, fue fundamental el apoyo de Carolina Carillanca (editora), Kiyen Clavería Aguas (ilustraciones) y Alexis Hernández Escobar (diseño y maquetación), personas a las que el autor agradece profundamente.

Finalmente, compartimos con ustedes el enlace de descarga: Las vivencias del Tata Mañuko y la Mamita Flora (2020)

Si usted l’amuen o usted peñi desea acceder a una copia física de este trabajo, puede comunicarse con su autor, Ponciano Rumian Lemuy, a través del correo electrónico rumianlemuy@gmail.com.

Esperamos que este trabajo les resulte muy interesante. Aprovechando la instancia las y los invitamos a registrar por escrito, en audio o en video las historias, consejos, vivencias, alegrías y tristezas de nuestras chemche ke mongen y nuestros fücha ke mongen. En cada abuelita y en cada abuelito hay una pieza de nuestro pasado que debemos resguardar y compartir.

Wechuy may feytachi nütram. ¡Newentuleaymün!

Fütawillimapu
@Wesrkin
@futawillimapu

Tami srakisuam

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