{"id":1684,"date":"2013-12-13T04:06:16","date_gmt":"2013-12-13T04:06:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.futawillimapu.org\/archivo\/2013\/12\/13\/resiliencia-cultural-comunitaria-como-quehacer-politico-femenino-en-las-mujeres-williche-del-chaurakawin\/"},"modified":"2013-12-13T04:06:16","modified_gmt":"2013-12-13T04:06:16","slug":"resiliencia-cultural-comunitaria-como-quehacer-politico-femenino-en-las-mujeres-williche-del-chaurakawin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.futawillimapu.org\/archivo\/2013\/12\/13\/resiliencia-cultural-comunitaria-como-quehacer-politico-femenino-en-las-mujeres-williche-del-chaurakawin\/","title":{"rendered":"Resiliencia cultural comunitaria como quehacer pol\u00edtico femenino en las mujeres Williche del Chaurakawin"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-uXMHHRE-IIk\/Uqp6duoWvVI\/AAAAAAAACKs\/ytwJsflywTU\/s300\/M3.JPG\" border=\"0\" width=\"300\" height=\"225\" \/><br \/><span style=\"font-size: x-small;\">Fotograf\u00eda: Williche malgen | P. Rumian<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Resiliencia cultural comunitaria como quehacer pol\u00edtico femenino en las mujeres Williche del Chaurakawin (Regi\u00f3n de los lagos, Chile)<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">Dr. Michel Duquesnoy<br \/>Universidad Bernardo O\u00b4Higgins<br \/>Santiago, Chile<\/p>\n<p align=\"center\"><em>Hay que dejar de taparnos la vista y pensar en la mujer mapuche como una agente activa en nuestra lucha diaria, en todos los planos; pol\u00edtico, social, econ\u00f3mico y etc.<br \/><\/em>Isabel Ca\u00f1et<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p><strong>Nota preliminar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor desea avisar a sus lectores que su texto considera la visibilizaci\u00f3n del quehacer pol\u00edtico de las mujeres williche solo en la actualidad, enti\u00e9ndase en los 5 \u00faltimos a\u00f1os aproximativamente. Esta elecci\u00f3n del todo deliberada no entiende negar las importantes aportaciones pol\u00edticas que muchas mujeres de este subgrupo mapuche asentado desde muchos siglos en el sur de Chile hicieron a lo largo de su historia, principalmente con raz\u00f3n de los contactos b\u00e9licos con los invasores incas, espa\u00f1oles y con la entonces reci\u00e9n proclamada Rep\u00fablica de Chile en el siglo XIX. Nuestra elecci\u00f3n tiene su costo: dar la impresi\u00f3n err\u00f3nea que la acci\u00f3n pol\u00edtica de dichas mujeres es un dato anecd\u00f3tico cuando no lo es. Pero hay una ventaja: la de insistir sobre la emergencia frente a nuestros ojos de un \u201cestilo nuevo\u201d, si es permitido expresarse de tal forma, despu\u00e9s de un tiempo de relativa discreci\u00f3n (dictadura pinochetista seguido por m\u00e1s de un decenio de regreso a la democracia, eso es durante\u00a0 los tres primeros gobiernos de la Concertaci\u00f3n. Desde luego tal visibilizaci\u00f3n de las demandas en boca y voz por parte de las mujeres williche no escapa a varias (y varios) observadora(e)s que apuntan hacia un feminismo de tipo ind\u00edgena. No podemos extendernos en este espacio sobre este tema. Solo se\u00f1alaremos que a priori la mayor\u00eda de estas mujeres ind\u00edgenas implicadas en alguna forma del \u201cmovimiento mapuche\u201d rechazan categ\u00f3ricamente tal afiliaci\u00f3n o preocupaci\u00f3n arguyendo que sus quehaceres deben ser entendidos (y analizados) antes de todo en el marco de las reivindicaciones del y para el pueblo mapuche sin descartar, en su caso, reclamaciones espec\u00edficas, eso es t\u00edpica e idealmente gen\u00e9ricas[1].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es preciso confesar que se presentan en seguida los primeros an\u00e1lisis (e intuiciones) que el autor realiz\u00f3 para un proyecto de investigaci\u00f3n mucho m\u00e1s amplio, completo y detallado que espera poner en pie a partir de 2014. No obstante se fundamenta en una serie de observaciones directas, convivencias y entrevistas con intelectuales, personalidades e informantes no solamente femeninas del pueblo williche, al que desea dedicar este trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pensar los estigmas culturales desde la resiliencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la llegada de los europeos, la condici\u00f3n de los llamados pueblos ind\u00edgenas de Am\u00e9rica en general y de Chile en particular, se ha refrendado y sellado\u00a0 en una larga historia de interminables encuentros y desencuentros cuyos episodios siguen desconocidos (u ocultos) a la fecha. Estas vicisitudes generaron hondos estigmas que marcaron hasta la fecha la construcci\u00f3n identitaria de las personas que se auto adscriben o no como ind\u00edgenas. Empero combinado con sutiles estrategias de resistencia, el genio de los pueblos originarios lleg\u00f3 a construir un conjunto de elementos susceptibles de asegurar su sobrevivencia en tanto grupo como individuos. Muchos han desaparecido f\u00edsica o culturalmente y muchos otros han demostrado una terca voluntad para sobrellevar toda clase de amenazas y desastres. De ah\u00ed nuestro inter\u00e9s para la cuesti\u00f3n de la resiliencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema de este trabajo no consiste en escribir unas p\u00e1ginas m\u00e1s en torno de lo que se puede considerar como un lamentable lastre abierto en las comunicaciones con los actuales descendientes de los pueblos originarios, sino adoptar un \u00e1ngulo espec\u00edfico, el de los grupos \u201cminorizados\u201d para consecutivamente enfocar la mirada sobre los mismos desde la perspectiva conceptual de la resiliencia. Este concepto, postulamos, deber\u00eda permitirnos una percepci\u00f3n diferente sobre c\u00f3mo un grupo sociocultural de importancia (un pueblo) logra sobrepasar los graves estigmas que le afectaron. Ello merced al impacto constructivo de ciertos de sus miembros, resilientes seguramente que impidieron el hundimiento y la desaparici\u00f3n del pueblo considerado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra hip\u00f3tesis vertebral es la siguiente: actualmente existen entre los williche del Chaurakawin[2]\u00a0mujeres implicadas en el quehacer pol\u00edtico que demuestran una resiliencia cultural comunitaria que contribuye activamente a la sobrevivencia y perduraci\u00f3n del grupo mapuche williche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la historia de los grupos como en la de las personas, lo que impacta es lo que sucede cotidianamente, sea en el vecindario, en la familia o en las confrontaciones con los \u201cotros\u201d. Los eventos puntuales tienen una importancia innegable pero el golpe de estas contingencias, si los lentos y complejos flujos hist\u00f3ricos le inducen un proceso de reflexi\u00f3n, se ven a la vez integrados y reapropiados cr\u00edticamente a la luz de los procesos diarios. Postulamos entonces que, en los estratos profundos e \u00edntimos de ciertos grupos hoy declarados subordinados o categorizados como minoritarios, la combinaci\u00f3n operada entre los eventos hist\u00f3ricos duros que les han y siguen trastornando como son las guerras, escaramuzas, genocidios, despojos, etc. con las incomprensiones, vejaciones y amenazas vueltas cotidianas, genera un conjunto heur\u00edstico de pensamientos, emociones y actitudes suficiente para erigirse como matriz de reacciones y sentimientos afectando duraderamente sus interacciones con su entorno. A la vez los individuos perteneciendo a la mayor\u00eda hegem\u00f3nica as\u00ed como sus instituciones (que reflejan su dominio) son previsiblemente aprendidos como opresores reales o fantaseados. A lo que los primeros reaccionan desde la postura de la subordinaci\u00f3n y a su desfile l\u00f3gico de sumisi\u00f3n, rebeld\u00eda y rechazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual forma el conjunto heur\u00edstico al que nos hemos referido a modo hipot\u00e9tico, puede a su vez neutralizar los niveles de adversidad, pasividad o militancia. O, en su caso, activarles tal como un detonante de tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Definir la resiliencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin desear hacer pr\u00e9stamos indebidos, consideramos permitido utilizar, desde una perspectiva transdiciplinaria, el concepto de resiliencia, en un primer momento como concepto forjado y aplicado principalmente en la investigaci\u00f3n en sicolog\u00eda cl\u00ednica y educativa para luego traspasarle en la antropolog\u00eda de los grupos \u201cminorizados\u201d y estigmatizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intentemos una definici\u00f3n breve de nuestro concepto[3].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lejos de acoplarse a la definici\u00f3n originada en la f\u00edsica que enfatiza \u201cla capacidad de un material para recobrar su forma despu\u00e9s de haber estado sometido a altas presiones\u201d (Trujillo, s\/f:1), como una suerte de el\u00e1stico, las ciencias sociales resaltan que un ser o un grupo resiliente no retorna a un estado anterior al estr\u00e9s o situaci\u00f3n de adversidad debido al contrario a la facultad demostrada por el ente[4]\u00a0afectado para transformar dicha ocurrencia en oportunidad de impulso[5]. Como categ\u00f3ricamente lo plantea Melillo \u201c<em>ya nada es lo mismo<\/em>\u201d\u00a0(Melillo, s\/f:3. Subrayado en el original). La resiliencia no es invulnerabilidad, es capacidad voluntaria de superaci\u00f3n. Su resultado m\u00e1s incuestionable es la adaptaci\u00f3n exitosa frente y pese a circunstancias azarosas.\u00a0 En palabras de Su\u00e1rez (s\/f:1), en el concepto de resiliencia hay dos vertientes importantes: en primer lugar, se refiere a \u201cesa virtud de aguantar las desgracias\u201d; en el segundo, al \u201cser capaz de fortalecerse a partir de ellas\u201d. O sea, dos componentes positivos \u00edntimamente vinculados actuar\u00edan de forma complementaria e interactiva: la resiliencia a la desintegraci\u00f3n y la capacidad para reconstruir sobre escenarios o factores hostiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a lo dicho en el apartado anterior que parece representar una tendencia hoy acordada entre los estudiosos, no existe acuerdo conceptual entre los mismos para definir la noci\u00f3n que nos interesa[6]. Empero, Grotberg, afamada especialista, proporciona una enunciaci\u00f3n m\u00ednima de la resiliencia que puede servir como primer fundamento. Es \u201cla capacidad humana para enfrentar, sobreponerse y ser fortalecido y transformado por experiencias de adversidad\u201d Grotberg (2003:1). Como se aprecia, tal manera de delimitar la resiliencia acent\u00faa procesos activos \u2013enfrentar, sobreponerse- a otros pasivos \u2013ser fortalecido y transformado-. Dicho de otra forma, se pone un \u00e9nfasis sobre las fases din\u00e1micas del concepto que dan paso a la posibilidad de procesos voluntarios y decididos impulsados por el ente afectado. De esta forma, se contrapone la negatividad y la dictadura de la victimizaci\u00f3n promoviendo un intenso reaprovechamiento en el que el intervenido negativamente se vuelve un agente\/actor, consolidado en el cauce del infortunio. O sea, la resiliencia favorece los mecanismos que llevan \u00a0a la auto valoraci\u00f3n responsable. Castro et al. (2009:154), coherentes con varios especialistas promotores de una nueva conceptualizaci\u00f3n de la resiliencia, insisten en el hecho de que \u201cla resiliencia es [m\u00e1s] un proceso [que una] una simple respuesta frente a la adversidad\u201d, dando una importancia particular a las interacciones positivas \u2013cuando existen- con el entorno proximal en el que se desarrolla el individuo. Estas interacciones positivas son un pilar imperioso para la superaci\u00f3n activa de la adversidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es leg\u00edtimo aceptar que esta aseveraci\u00f3n tiene igualmente relevancia no solo al considerar a la persona[7]\u00a0sino que se posibilita su aplicaci\u00f3n a grupos enteros, los que en definitiva se componen de entes (agentes) particulares. De hecho, la mayor\u00eda de las publicaciones actuales aplican el instrumento \u201cresiliencia\u201d al entendimiento de ciertos comportamientos de superaci\u00f3n tanto a individuos como a colectividades. Vanistendael afirma que la resiliencia \u201ces la capacidad de un individuo o de un sistema social de vivir bien y desarrollarse positivamente y de un modo socialmente aceptable, a pesar de condiciones de vida dif\u00edciles\u201d (Vanistendael, 1997).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resiliencia cultural comunitaria y grupos ind\u00edgenas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso permite, pensamos, la aplicaci\u00f3n de esta herramienta nocional a grupos culturales que soportan dificultades extremas, como las enfrentaron a veces hasta la fecha los pueblos ind\u00edgenas[8].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si consideramos que los grupos culturales, en el m\u00e1s amplio sentido de la palabra, son sistemas altamente complejos y din\u00e1micos, creemos permitido pretender que poseen, por eso mismo, la capacidad de innovarse permanentemente frente a las varias alteraciones que amenazan su equilibrio y estructura, eso, como es de esperar, conforme a sus necesidades internas. La resiliencia actuar\u00eda, en este caso, como un mecanismo sofisticado capaz de permitir a un sistema estresado o da\u00f1ado tener la oportunidad para adaptarse a nuevas condiciones y asegurar su sobrevivencia. No obstante, como Castel\u00e1n lo plantea, \u201cla estructura volitiva es indispensable. (\u2026) No hay resiliencia si no hay un \u201cquiero vivir mejor\u201d (s\/f:5). Dicho de otra manera, la resiliencia no genera un mecanismo autom\u00e1tico e innato[9]\u00a0o intr\u00ednseco a una cultura: la resiliencia supone un acto de voluntad y de proyecci\u00f3n de s\u00ed hacia un futuro (deseado) mejor. De hecho, tal acto es resiliencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si los sistemas sociales son capaces de manifestar una aptitud resiliente que act\u00faa como garant\u00eda de sobrevivencia, hay un elemento suplementario, indefectiblemente primordial ya que tiene que ver con los seres humanos. En efecto, es innegable contar con su \u201chabilidad (\u2026) para imaginar el futuro, [su] capacidad para la planificaci\u00f3n prospectiva. El alcance y la elaboraci\u00f3n de la conducta humana hacia el futuro (\u2026) supera con creces cualquier cosa encontrada en el mundo natural\u201d (Holling y Walker, s\/f:2)[10].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De otro lado, la ya citada Grotberg afirma que \u201cla resiliencia es parte de la salud mental y de la calidad de vida\u201d (Grotberg, 2003:4) debido a su potencial para transformar positivamente \u201clas experiencias de adversidad\u201d y \u201cser potenciado y fortalecido por ellas\u201d (Ibid.:5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen sin embargo factores previos y propicios al desarrollo de la respuesta resiliente frente al infortunio, como son la autoestima, la empat\u00eda, la autonom\u00eda, el humor y la creatividad. Estas cualidades son fortalezas inherentes a las relaciones que el individuo o el grupo tejen entre su interioridad y su entorno puesto que se \u201canuda constantemente un proceso \u00edntimo con el entorno social\u201d (Melillo, s\/f:4). Probablemente la autoestima sea el paso esencial ya que faculta la expresi\u00f3n de las aptitudes y competencias propias. Es decir, lo que ensancha la valoraci\u00f3n de s\u00ed mismo proporcionando a la persona un sentimiento \u00edntimo de su dignidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De otro lado, es probable que estos principios se incrementen en el proceso mismo de la superaci\u00f3n del acontecimiento demoledor. En efecto, la resiliencia como proceso din\u00e1mico se podr\u00eda caracterizar como un fortalecimiento positivo de \u201cpilares protectores\u201d, como les llaman los psic\u00f3logos y et\u00f3logos humanos. En su debido momento, ser\u00e1 un paso obligatorio confrontar estos par\u00e1metros con los datos emp\u00edricos que encontraremos y evaluar en qu\u00e9 medida la autoestima, la introspecci\u00f3n, la independencia, entre otros, han sido y son factores de resiliencia para ciertos integrantes de un grupo cultural estigmatizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Relativamente a la autoestima (fuente innegable de optimismo y esperanza), desde el enfoque cultural, postulamos que cuando \u00e9sta se va atenuando hasta desaparecer debido a vejaciones y estigmatizaciones extremas, muchos de los componentes humanos de un conjunto subordinado abandonan la lucha y la resistencia y se resignan paulatinamente a la asimilaci\u00f3n y fagocitaci\u00f3n de su cultura. Eso es, su aniquilaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al contrario, cuando el sujeto o el grupo asumen las identidades de referencia, pertenencia y afiliaci\u00f3n (en el sentido de Edward Said), se fortalece el orgullo de la singularidad, orgullo ligado a un proyecto de emancipaci\u00f3n. Eso es, a un proyecto pol\u00edtico. En este sentido, referirse a las identidades entorpece su reificaci\u00f3n debido a su perpetua e incontrolable din\u00e1mica de transformaci\u00f3n y redefinici\u00f3n. Con el fin de impedir la tentaci\u00f3n de imponer arbitrariamente y desde el exterior demarcaciones reduccionistas a la cultura de los \u201cotros\u201d (eso es, los que no somos los investigadores sociales), Benhabib recuerda que \u201cni las culturas, ni las sociedades son hol\u00edsticas, sino que son sistemas de acci\u00f3n y significados polivocales, descentrados y fracturados\u201d (Benhabib, 2006:61). Limitaci\u00f3n imprescindible para la identificaci\u00f3n de una cultura a un grupo (pre)determinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resiliencia. \u00bfCu\u00e1les provechos?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando aparece la verg\u00fcenza de pertenecer a un grupo estigmatizado, la fortaleza interior se debilita y los v\u00ednculos significativos con el tronco ancestral hist\u00f3rico, m\u00edtico y afectivo se desvanecen, cediendo el paso a la resignaci\u00f3n en el mejor de los casos, a la (auto) destrucci\u00f3n en el peor. Lo que demuestra actitudes y reacciones del todo opuestas a la resiliencia, como la entendemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mecanismo impulsado por la resiliencia revela por lo menos dos elementos claves: las fortalezas o debilidades internas del ente o sus recursos externos (sobre los que cuenta) que colindan con los factores de riesgo inherentes a la vida diaria tanto de los grupos como de los individuos. Enti\u00e9ndase los factores de riesgo como todos estos ingredientes y contingencias que, con impacto variable e imprevisible, debilitan o amenazan su estabilidad e integridad emocional y existencial. Frente a estos factores \u201cdesestructurantes\u201d, cada ente dispone de factores de protecci\u00f3n externos que se nutren en el apoyo, cari\u00f1o y confianza que puede esperarse recibir de otros. Igualmente el ente puede contar con sus facultades y cualidades propias como factores de protecci\u00f3n. La resiliencia beneficia precisamente al aprendizaje del manejo de estas fortalezas para sobrepasar el infortunio y lograr metaf\u00f3ricamente a \u201chacer del dolor una maravilla\u201d (para parafrasear el t\u00edtulo de un trabajo famoso de Cyrulnik, 2001) y desarrollar fortaleci\u00e9ndola esta habilidad de adaptaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n que demuestra un \u201caspecto de aprendizaje del comportamiento del sistema en respuesta a las perturbaciones[11]\u201d (Holling y Walker, s\/f:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh6.googleusercontent.com\/-wT-Lnos6Q3w\/Uqp6dcFeNgI\/AAAAAAAACK0\/R1Eie9DCCHs\/s250\/M2.JPG\" border=\"0\" width=\"188\" height=\"250\" \/><br \/><span style=\"font-size: x-small;\">Fotograf\u00eda: Williche malgen | P. Rumian<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cultura es posiblemente uno de los factores que vigorizan (o, en su caso, debilitan) ya que sin lugar a duda, impacta la percepci\u00f3n del individuo o el grupo tiene de s\u00ed mismo. Sea a nivel interno como externo durante la paciente labor de la socializaci\u00f3n e incorporaci\u00f3n cr\u00edtica de sus elementos, pautas, historia, imaginarios, alcances, traumas, maneras, etc. En breve, todo lo que compone una cultura, cualquiera que sea. A este nivel, los elementos culturales con los que se combina el armaz\u00f3n identitario de los grupos y de sus miembros, juegan un rol imprescindible. Los estigmas y sus consecuentes huellas, tanto individuales como colectivas, constituyen uno de estos componentes culturales cuyos efectos \u00edntimos son duraderos. Pueden ser uno de los variables promotores de resiliencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las consideraciones anteriores nos permiten, con pocas restricciones, hacer nuestra y por ahora, la siguiente definici\u00f3n del concepto revisado. La debemos a Adriana Schiera: \u201cSon los recursos que desarrolla una persona, grupo o comunidad, para tolerar y superar los efectos de la adversidad causada por hechos que superan la capacidad anticipatoria del sujeto, grupo o comunidad en especial cuando resulta, dicha adversidad, de la trasgresi\u00f3n a la norma primordial de la especie que es preservar la vida de sus miembros\u201d (Schiera, 2005:134).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intuimos que esta definici\u00f3n se realza cuando un grupo se siente amenazado de muerte cultural, muerte que se presume siempre como injusta e innecesaria. Si los factores generadores de resiliencia act\u00faan, en y desde el seno del conjunto intimado, surgen actores que intentan reparar el atropello cometido, con m\u00e1s fuerza que los actos cometidos se quedan impunes y sin historial de reparaci\u00f3n.\u00a0<em>Mutatis mutandis<\/em>, la pregunta que Walker\u00a0et al\u00a0plantean podr\u00eda volverse una hip\u00f3tesis de trabajo imprescindible para nuestra inquietud. Ser\u00e1 que \u201cciertos atributos de gobierno mejoran la capacidad de una sociedad para gestionar la resiliencia?\u201d[12]\u00a0(2006:2), entendiendo, claro est\u00e1, que, en el caso de los mapuche, no se trata de mejorar sino que las dificultades experimentadas en las relaciones con los respectivos gobiernos de turno son factores que promocionan la resiliencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad, entre los muchos voceros de su desgracia con los que los williche pueden contar, un n\u00famero creciente de sus mujeres, resilientes probablemente a nivel de su historia individual[13], encuentran en la actividad pol\u00edtica p\u00fablica una v\u00eda de resiliencia a nivel comunitario de la que, esperan, el pueblo mapuche podr\u00eda encontrar una posibilidad de soluci\u00f3n para su sobrevivencia como cultura original, digna y alterna a un modelo hegem\u00f3nico poco respetuosos de sus singularidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es la hip\u00f3tesis medular que estimular\u00e1 nuestra preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mujer mapuche williche<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En general y a primera vista, pocas cosas diferencian a la mujer no ind\u00edgena de la ind\u00edgena. Varias entrevistas con nuestras informantes lo confirman.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nivel de la repartici\u00f3n sexual de las tareas cotidianas, no pocas mujeres mapuche williche de la comuna rural de San Juan de la Costa confiesan como algo \u201cnormal\u201d y \u201cfamiliar\u201d el hecho de que el var\u00f3n trabaje duro, una larga jornada, en el bosque o en la chacra, cualquier que sea el clima y que, de su lado, la mujer se quede en el hogar para preparar la comida (para cuando vuelven los se\u00f1ores), asegurar labores \u201cmenores\u201d en los jardines, atender a los ni\u00f1os y animales, etc. Si la se\u00f1ora va a la ciudad para vender las hortalizas, es el esposo quien las produce. No obstante a\u00f1aden, es el deber de la mujer gestionar los ingresos del hogar aunque est\u00e9n producidos en gran parte por el esposo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una ciudad de importancia mediana como lo es Osorno, la mujer se ocupa frecuentemente fuera del hogar, sea como productora de manualidades y artesan\u00edas, sea con actividades menos puntuales (ocupaciones subalternas en general). Esta manera diferente de negociar los tiempos, ingresos y ocupaciones para aumentar las entradas modifica sustancialmente las relaciones hombres\/mujeres. En este caso cada d\u00eda m\u00e1s frecuente, las mujeres williche afirman comprender por qu\u00e9 las cosas cambian y admiten que deben cambiar. No obstante, declaran a la vez una cierta nostalgia cuando recuerdan los tiempos de su infancia (en general en comunidades y predios campesinos anta\u00f1o de dif\u00edcil acceso). Al cuestionarlas en torno a las razones de esta a\u00f1oranza, responden invariablemente que, al considerar sus par\u00e1metros culturales propios, la repartici\u00f3n de las obligaciones y tareas entre ambos g\u00e9neros, era m\u00e1s equilibrada y menos estresante. Ciertas informantes alegan que todav\u00eda, en los sectores m\u00e1s alejados, existen escasas familias que mantienen esta manera de convivir entre se\u00f1ores y se\u00f1oras. Enfatizan con gran orgullo que siempre se busca mantener un alto nivel de respeto, eso es, de equilibrio, entre g\u00e9neros, se\u00f1al de aferramiento a la cultura ancestral mapuche williche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tipo de aseveraciones no es balad\u00ed y deberemos apreciar en otro momento y cr\u00edticamente ciertas afirmaciones debidas a feministas no ind\u00edgenas militantes[14], por cierto bien intencionadas, que expresan la existencia de un machismo ind\u00edgena casi intr\u00ednseco a las culturales originarias[15]. Hay, seg\u00fan nuestra intuici\u00f3n, una suerte de\u00a0<em>a priori <\/em>y prejuicio etnoc\u00e9ntrico que generan una falta de di\u00e1logo entre las interesadas. \u201cEstamos construyendo un feminismo distinto en Chile, inclusivo\u201d, punt\u00faa una mujer militante mapuche[16]. De hecho, si la mujer williche de las zonas rurales del sur chileno acepta, con un orgullo afirmado, su rol en la administraci\u00f3n de la conformaci\u00f3n dom\u00e9stica, confiesa que las relaciones hombre-mujer deben ser arm\u00f3nicas. Eso es, en equilibrio y en complementariedad. Ahora bien varias de nuestras informantes se respaldan en este eje central de la cosmovisi\u00f3n mapuche para afirmar que la mujer williche dispone de la preparaci\u00f3n para volverse un sujeto pol\u00edtico activo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, estimul\u00e1ndose en el hecho de que \u201cla mujer Mapuche ha peleado desde siempre por sus derechos y dignidad junto a los hombres en todas las guerras\u201d (Quilaqueo, 2012:6), varias confiesan que, en los \u00faltimos lustros, los varones alcanzaron ciertos l\u00edmites en cuanto al \u00e9xito de las varias demandas que agitan permanentemente al pueblo mapuche. Estos l\u00edmites, discretamente percibidos (a veces p\u00fadicamente declarados) como fracasos, las mujeres les atribuyen a varios factores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Factores internos<\/em>, como la falta de cohesi\u00f3n y coordinaci\u00f3n entre los implicados (que explican con cierta irritaci\u00f3n), jornadas laborales y profesiones fuera de las aldeas (que lamentan), lasitud y p\u00e9rdida de credibilidad (que advierten con pasi\u00f3n y cuestionamiento), etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Factores externos<\/em>, como la represi\u00f3n intensa en \u00e9pocas de la dictadura pinochetista y criminalizaci\u00f3n actual de la reivindicaci\u00f3n social, encarcelamiento, politizaci\u00f3n partidista generadora de conflictos, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, es conveniente recordar de paso los cambios culturales ocurridos desde los a\u00f1os 70 del siglo XX, los que registraron la globalizaci\u00f3n, la explosi\u00f3n de las telecomunicaciones y la aparici\u00f3n de tantos \u201cnuevos\u201d actores en los muchos escenarios sociales del mundo. Paulatinamente \u201cel imaginario y la percepci\u00f3n social sobre las mujeres en cargos pol\u00edticos\u201d se ha transformado (Fern\u00e1ndez, 2008: 68). A lo que notoriamente, el regreso a formas democr\u00e1ticas de gobierno ampli\u00f3 las posibilidades de participaci\u00f3n de las mujeres en las decisiones pol\u00edticas. Internamente, el mundo mapuche registra igualmente cambios notables debidos a la importancia del factor educacional para todos. Por su frecuentaci\u00f3n en las escuelas, sus mujeres van adquiriendo desde su infancia un bagaje de conocimientos que se volver\u00e1n herramientas s\u00f3lidas para defenderse en la vida y ser sus propias voceras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De otro lado, las mujeres parecen haber ampliado el margen de demandas, motivos de su implicaci\u00f3n m\u00e1s directa en la agitada vida pol\u00edtica del pueblo williche. Se dedican, independientemente de su eventual afiliaci\u00f3n a una agrupaci\u00f3n feminista, a militar a favor del respeto de los derechos de los pueblos ind\u00edgenas, de la resoluci\u00f3n de los numerosos problemas con el agua, de la \u201cidentidad ancestral\u201d, de la educaci\u00f3n intercultural, de la salud, del respeto hacia el territorio (incluyendo los territorios sagrados), etc. As\u00ed las cosas, se procura evitar lo m\u00e1s que se pueda los pleitos ideol\u00f3gicos y las disputas partidistas[17]\u00a0ya que, confiesan, \u201cde nosotras hoy depende mucho la suerte de nuestras comunidades y de nuestro pueblo\u201d. Muchas informantes rotulan con orgullo que su originalidad se encuentra en lo que llaman su identidad como mujeres mapuche. Ello, aseguran, las diferencian irreversiblemente de las corrientes feministas \u201cque reconocen a un sujeto mujer global\u201d (Ca\u00f1et, 2012), confortando quiz\u00e1 inconscientemente las discusiones en torno al sujeto. De hecho, \u201cla idea del car\u00e1cter unitario del sujeto\u201d y la de una identidad inamovible (Mouffe, 2001:3) es insostenible. Pero \u201cla desconstrucci\u00f3n de las identidades esenciales [no] convierte [inevitablemente] la acci\u00f3n pol\u00edtica en algo imposible\u201d (Mouffe, Ibid.:3) si convenimos que cada individuo y\u00a0a fortiori\u00a0grupo es \u201cuna entidad constituida por un conjunto de \u201cposiciones de sujeto\u201d (\u2026) [y] \u201cconstruida por una diversidad de discursos\u201d (Mouffe, Ibid.:4). Lo que, a su vez, teoriza Benhabib (2006). Estas premisas son imprescindibles, a nuestro parecer, cuando se quiere profundizar para entenderla, la implicaci\u00f3n pol\u00edtica de las mujeres mapuche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy se ha vuelto muy com\u00fan ver a las mujeres en frente de las marchas y manifestaciones en la calle. Marchas que organizan frecuentemente las mujeres aunque siempre con el acuerdo de los hombres y siempre en la segunda fila, justo detr\u00e1s de las autoridades (masculinas) del pueblo williche (longko). Puede chocar o extra\u00f1ar nuestras percepciones occidentales, no obstante, las informantes rechazan la idea de faltar a estas dos \u00faltimas reglas que afirman \u201ctradicionales\u201d. \u201cSon nuestras costumbres\u201d, dicen sin manifestar ninguna duda al respecto. Las mujeres pueden organizar un evento pero sin derogar a la consulta previa al concejo de varones (en el que participan las se\u00f1oras). Y menos pueden imaginarse marchar en la calle con ocasi\u00f3n de un evento pol\u00edtico o conmemorativo en primera l\u00ednea, eso es, frente a sus\u00a0longko.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tiempos han cambiado, nadie sue\u00f1a con negarlo. Empero, no es siempre con gusto y \u00e1nimo que los hombres aceptan una rebaja en lo que estiman su rol cuando en nuestros d\u00edas, sus mujeres llevan la antorcha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces \u00bfqu\u00e9 reclaman y por qu\u00e9 lo hacen las mujeres williche que se implican en la arena pol\u00edtica?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A priori, es interesante remarcar que las mujeres, en un primer nivel de an\u00e1lisis, no adoptan un contenido muy diferente al eje vertebral de las reivindicaciones orquestadas por los varones, sino que lo promueven de manera diferente resaltando con creces aspectos fundamentales como ser\u00edan las ra\u00edces b\u00e1sicas mismas de una cultura: la educaci\u00f3n, la salud, la lengua, la dignidad. \u201cPorque son estas cosas que nosotras transmitimos a nuestros hijos\u201d, enfatiza Marlene.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfLo que reclaman?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una participaci\u00f3n igualitaria al lado de sus compa\u00f1eros williche, de un lado; y del otro, una participaci\u00f3n acentuada dentro de la vida pol\u00edtica regional donde sus familias viven. Ello con una perspectiva que haga justicia a su especificidad \u00e9tnica[18]. Promueven el reconocimiento de sus valores tradicionales a su justo valor enfatizando sus singularidades \u201cecol\u00f3gicas\u201d favorables al mantenimiento y preservaci\u00f3n sostenible del medioambiente tan amenazado por los intereses del Estado y de las c\u00f3mplices concesiones que otorga. Igualmente acent\u00faan la necesidad de la transmisi\u00f3n cultural sin descartar la cesi\u00f3n intercultural de lo que estiman sus riquezas patrimoniales. De igual forma reclaman que el\u00a0<em>kim\u00fcn<\/em> (saber tradicional mapuche) pueda franquear con \u00e9xito los peligros de la globalizaci\u00f3n y de una \u201cchilenizaci\u00f3n\u201d cultural y\u00a0 neoliberal poca escrupulosa de la diversidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En breve, es notable la perspectiva hol\u00edstica que anima el activismo pol\u00edtico de las mujeres williche. Y por ser hol\u00edstica esta acci\u00f3n abarca tanto el territorio de la salud y del llamado mundo espiritual. Se\u00f1al evidente que ubica su implicaci\u00f3n dentro de una esfera indudablemente pol\u00edtica, tal como las estructuras \u201ctradicionales\u201d mapuche suelen presumirla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mujeres mapuche williche, rol pol\u00edtico y resiliencia cultural comunitaria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Confrontando nuestros datos emp\u00edricos, nuestro inter\u00e9s intelectual para la construcci\u00f3n de los imaginarios e identidades entre grupos estigmatizados y una intuici\u00f3n te\u00f3rica, acudimos tentativamente al concepto de \u201cresiliencia cultural comunitaria\u201d tal como se ha expuesto en otra parte de este trabajo. Recordemos que la resiliencia remite a la capacidad de un sistema para enfrentar y soportar desastres, traumas y\/o dolor emocional para continuar con su vida, demostrando un fortalecimiento innegable frente a la adversidad. Consecuentemente acorde con los avances de la investigaci\u00f3n en torno a resiliencia, no puede ser cuesti\u00f3n de acentuar el victimismo que tacha muchos de los acercamientos a ind\u00edgenas y a mujeres, sino a encarar la problem\u00e1tica de la implicaci\u00f3n en la lucha pol\u00edtica por parte de las mujeres williche como impulso dinamizador de su potencial creativo y regenerativo. Pensamos llegar a desvelar a partir de este fundamento el imprescindible patrimonio y la significaci\u00f3n social que el aporte cultural femenino williche representa en la actualidad. Al valorizar sus experiencias y discursos, he aqu\u00ed un postulado susceptible de brindarle la distinci\u00f3n y consideraci\u00f3n que merece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta precisi\u00f3n nos parece importante ya que al hablar de identidad en construcci\u00f3n en contextos de estigmatizaci\u00f3n o de \u201cminorizaci\u00f3n\u201d de un grupo sociocultural de importancia como lo es el pueblo mapuche en su totalidad, el objetivo perseguido no es escribir otra historia de los acontecimientos dolorosos que se abatieron sobre este pueblo sino indagar en qu\u00e9 medida las desgracias sufridas en la actualidad refuerzan en parte la resiliencia del grupo a trav\u00e9s de la acci\u00f3n pol\u00edtica de varias mujeres ind\u00edgenas. Es plantear el problema de la manera siguiente: se centra el problema sobre una relaci\u00f3n de poder social y simb\u00f3lica que involucra a las mujeres as\u00ed como a los varones para beneficio de la colectividad, ello a partir de la aceptaci\u00f3n de la condici\u00f3n discriminada, estigmatizada y subordinada de los ind\u00edgenas mapuche de Chile y por extensi\u00f3n de sus mujeres dentro de un entorno sociocultural con una idiosincrasia patriarcal en paso de mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nivel cultural, las mujeres williche han tenido que sobrellevar desde muchos lustros el triple estigma de ser mujeres, ind\u00edgenas e inferiorizadas dentro de un sistema cultural mestizo poco proclive a realzar los valores peculiares de estas\u00a0 se\u00f1oras ind\u00edgenas. Si nuestra intuici\u00f3n tiene alguna suerte de comprobarse, es probable que las mujeres williche est\u00e9n activando un mecanismo de (re)conversi\u00f3n identitaria. Desde el enfoque de la resiliencia, pretendemos que ciertas mujeres williche, particularmente preocupadas por la sobrevivencia de lo que estiman que es su cultura, encuentran en la implicaci\u00f3n pol\u00edtica una manera original, y sin duda en primera l\u00ednea, para afirmarse y recuperar la dignidad. \u201cLa verg\u00fcenza es la verg\u00fcenza de s\u00ed frente a otro\u201d, pensaba Sartre (1943: 276) y, por tal motivo, creemos que puede ser el motor de algo similar a un caso de resiliencia cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh4.googleusercontent.com\/-6fRviXEV6e0\/Uqp6dmpfYcI\/AAAAAAAACKw\/PMfCyhwYy_o\/s512\/M1.JPG\" border=\"0\" width=\"250\" height=\"281\" \/><br \/><span style=\"font-size: x-small;\">Fotograf\u00eda: Williche malgen | P. Rumian<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso, ser\u00eda como la lucha para un reconocimiento que se articula sobre un eje a doble geometr\u00eda: reconocerse y afirmarse diferente y la vez contemplarse y confirmarse discriminado o estigmatizado, tanto a nivel individual como colectivo. La estrategia ser\u00eda la siguiente: une combinaci\u00f3n de un rechazo firme y en\u00e9rgico de la descalificaci\u00f3n con la aceptaci\u00f3n de los retos inherentes a la lucha pol\u00edtica, desaf\u00edos no exentos de beneficios culturales personales y colectivos. El estigma de ser tachada como mujer ind\u00edgena se vuelve un pretexto para que la inconveniencia se torne conveniencia ya que posibilita revertir la imagen negativa que el grupo dominante atiza <em>\u2014i. e.<\/em> los ind\u00edgenas mapuche conforman sus sociedades al estilo patriarcal, en una palabra, machista. En definitiva, las mujeres mapuche williche \u201cque hacen pol\u00edtica\u201d deben representar a un pueblo,\u00a0<em>su pueblo<\/em>. No forzosamente a su g\u00e9nero y reclamos afines, aun cuando pueden tener presentes estas preocupaciones en sus inquietudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los se\u00f1ores, sus reacciones, dicen las informantes, no son necesariamente negativas u opuestas. Tampoco todos ocultan sus dudas o sarcasmos.\u00a0 En el mejor de los casos, ven en la originalidad y la importancia de la militancia femenina un sost\u00e9n apreciable. En el caso contrario, se resignan con un fatalismo asociado a la iron\u00eda aunque nunca parecen oponerse abiertamente[19]. Y son muchas las mujeres mapuche que se\u00f1alan con determinaci\u00f3n que si los tiempos y recursos tecnol\u00f3gicos han cambiado, tambi\u00e9n deben hacerlo las mentalidades (masculinas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, los impactos de la acci\u00f3n pol\u00edtica como fruto de la implicaci\u00f3n pol\u00edtica de la mujer ind\u00edgena, no aparece todav\u00eda en toda su claridad y quedan amplias zonas de desconocidos, hecho que pretendemos documentar en los a\u00f1os venideros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Feminismo, empoderamiento, resiliencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante preguntarse si, en el caso que nos ocupa, las mujeres mapuche williche sujetos de nuestra inquietud se reclaman de alguna forma de feminismo. La pregunta no pretende ser capciosa ni superficial. De hecho, varias mujeres williche toman posiciones singulares frente a las corrientes feministas, con las que no se reconocen necesariamente. \u201cQueremos algo diferente, eso s\u00ed que tenga que ver con nuestra cultura y si logramos algo, que sea al provecho de todos\u201d, dec\u00eda la\u00a0<em>lamuen<\/em> Nancy en una entrevista. Isabel Ca\u00f1et punt\u00faa que la singularidad de los reclamos de sus cong\u00e9neres femeninas no es \u201cnecesariamente atribuible a la influencia del movimiento feminista global\u201d (Ca\u00f1et, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, la corriente feminista es plural y diversa. Entre sus m\u00faltiples vertientes, ciertas llegan a oponerse. Todas est\u00e1n en controversia permanente, quiz\u00e1 sea se\u00f1al de su vitalidad. El feminismo denota un fen\u00f3meno sociopol\u00edtico complejo, creativo y original. Se expresa \u201csin doctrina referencial\u201d y tampoco \u201cse organiza en partido pol\u00edtico\u201d(\u2026) no comporta l\u00edder autentificado, pese al hecho de que se manifieste personalidades\u201d (Collin, s\/f:2). No obstante, el feminismo en sus profusas aristas se distingue por una cr\u00edtica y una contestaci\u00f3n: la estructura dual e desigual que rige las relaciones entre g\u00e9nero. Este precedente ha elevado al rango de paradigma pol\u00edtico y te\u00f3rico las orientaciones de los feminismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, si la observaci\u00f3n y la escucha atenta a los discursos y pr\u00e1cticas de varias mujeres mapuche pueden llegar a revelar un feminismo militante y proactivo a favor de la \u201cliberaci\u00f3n\u201d de sus cong\u00e9neres, dentro de estructuras tradicionales machistas, bien es de reconocer que este tipo de discurso es escaso. En la Regi\u00f3n de los Lagos, las williche no parecen involucrarse en un activismo anti falocracia. Pocas hablar\u00e1n de la dominaci\u00f3n de un sexo sobre el otro; aunque s\u00ed reconocen el poder\u00edo de los varones. Y lo cuestionan sabiendo que las cosas est\u00e1n cambiando mucho y r\u00e1pidamente. Dicho de otra manera, no hay entre las se\u00f1oras williche, una premisa de una corriente te\u00f3rica discursiva que milite pol\u00edticamente para liberarse del supuesto de un yugo masculino. Tal vez es preciso indagar en profundidad las afirmaciones anteriores ya que, de ser v\u00e1lidas, se torna imprescindible cuestionar el \u00e1mbito exterior a una burbuja williche (particularmente fragmentada) imaginariamente aislada del entorno social y cultural nacional. Las interacciones entre la \u201csociedad chilena\u201d y la \u201csociedad ind\u00edgena\u201d (por decirlo as\u00ed aunque descartando el hermetismo de las limitaciones arbitrarias) determinan inevitablemente las maneras en que los roles entre g\u00e9neros se operan y se distribuyen. En otros horizontes y en otra \u00e9poca, Adjamagbo-Johnson opinaba que, en raz\u00f3n de \u201creglas socialmente aceptadas y practicadas por la sociedad, las restricciones a la progresi\u00f3n de las mujeres en pol\u00edtica son mayoritariamente estructurales\u201d (Adjamagbo-Johnson, 1997:62) a los que los factores coyunturales aportan una inercia apreciable (desafecci\u00f3n por la pol\u00edtica, sentimiento de ineficacia, oportunismo partidista, entre otros).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las mujeres williche implicadas de manera u otra en la acci\u00f3n pol\u00edtica, utilizando la mec\u00e1nica de los partidos o no, no dan se\u00f1ales de querer tomar el poder pero s\u00ed participar en la toma de decisiones que les afectan, m\u00e1s que todo como \u201cpueblo mapuche\u201d. No querer tomar el poder no significa tampoco eludirle por completo ya que muchas\u00a0<em>lamuen<\/em>[20]\u00a0integraron en sus estructuras y estrategias que la falta de poder les impide inducir cambios reales a nivel colectivo. He aqu\u00ed una clave de sus reclamos y afanes: demandan m\u00e1s derechos \u201cen relaci\u00f3n a la participaci\u00f3n en la determinaci\u00f3n de las reglas que norman la sociedad\u201d (Sanch\u00eds, 2006 :181).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Relacionada con el marco general de nuestra investigaci\u00f3n, puesto que conforta nuestra hip\u00f3tesis, Ca\u00f1et se\u00f1ala de paso una intuici\u00f3n (y seguramente una esperanza suya) que no cesa de llamarnos la atenci\u00f3n. Escribe: \u201cel fortalecimiento y empoderamiento de la mujer mapuche har\u00e1 m\u00e1s rico el proceso en busca de autonom\u00eda\u201d [refiri\u00e9ndose] a la autonom\u00eda del pueblo mapuche] (Ca\u00f1et, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quedar\u00eda por resolver el problema de saber si es v\u00e1lido el recurso conceptual a la noci\u00f3n de empoderamiento femenino o no en lo que trata del fen\u00f3meno actual que los datos permiten observar. Proponemos revisar unas pautas preliminares a partir de lo que un recorrido en varias definiciones b\u00e1sicas suministra a la reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al parecer se debe a la filosof\u00eda de la educaci\u00f3n popular de Paulo Freire, en el decenio de los 60, el inter\u00e9s para el concepto de empoderamiento (\u201c<em>empowerment<\/em>\u201d en ingl\u00e9s, traducible por \u201cpotenciaci\u00f3n\u201d). El trabajo de Freire ten\u00eda como principal arista la \u201cpotenciaci\u00f3n\u201d de los grupos desfavorecidos y sensibles a favor de la promoci\u00f3n de su participaci\u00f3n activa en la reducci\u00f3n de su vulnerabilidad e incremento de su propio desarrollo humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ve, el concepto en s\u00ed manifiesta una fuerte carga sociopol\u00edtica que \u201ctransciende la participaci\u00f3n pol\u00edtica formal\u201d (Escuela Municipal de Formaci\u00f3n Feminista, s\/f:4). Es decir, el llamado empoderamiento se inscribe en los cambios profundos que anuncian el eminente pensamiento postmoderno y sus varias oleadas de re evaluaci\u00f3n conceptual en los modos del pensar y del actuar. Fruto y promotor de estos cambios fue la emergencia de los \u201cnuevos\u201d actores sobre el escenario de un sistema mundial hegem\u00f3nico fuertemente cuestionado. Entre estos movimientos emergentes, encontramos los grupos subordinados y \u201cminoritarios\u201d entre los que las mujeres ocupan un lugar privilegiado. En su aplicaci\u00f3n y extensi\u00f3n m\u00e1s conocida[21], el concepto de \u201cempoderamiento\u201d se aplic\u00f3 preferentemente al colectivo de las mujeres y es dentro de los estudios de g\u00e9nero que la noci\u00f3n encontr\u00f3 sus an\u00e1lisis te\u00f3ricos m\u00e1s avanzados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados de los 80, la (influyente) red de asociaciones de mujeres DAWN[22]\u00a0se refiere a \u201cempoderamiento\u201d para nombrar el proceso impulsado por las mujeres para acceder al \u201ccontrol de los recursos materiales y simb\u00f3licos, y refuerzan sus capacidades y protagonismo en todos los \u00e1mbitos\u201d (Murguialday et al., 2000). Es decir, incrementan el porte de su influencia, consecuentemente su poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed entendido el \u201cempoderamiento\u201d sobrentiende que los actores tomen conciencia de sus derechos, intereses y potencialidades para participar en la toma de decisiones que se escogen presuntamente a su favor as\u00ed como llegar a asumir las condiciones de influir en ellas.\u00a0 En su Informe\u00a0en torno alDesarrollo Humano en Chile 2010, el PNUD define el concepto de la manera siguiente: \u201cEmpoderamiento refiere a las medidas que permiten a las mujeres el acceso al control sobre las decisiones sociales que les afectan\u201d (Desarrollo\u2026, 2010:10). Dicho de otra forma, el empoderamiento expresa un incremento de la aptitud, en su caso, individual o colectiva, que desemboca sobre una afirmaci\u00f3n potencial de autonom\u00eda. Los an\u00e1lisis[23]\u00a0han mostrado que, en el caso espec\u00edfico de las mujeres (campo, sea dicho de paso, en el que m\u00e1s se ha reflexionado sobre este concepto), \u201cel empoderamiento femenino incluye tanto el cambio individual como la acci\u00f3n colectiva\u201d (Murguialday et al., 2000). Eso implica la posibilidad que las mujeres, en tanto actoras que observamos fortalecen sus recursos materiales y simb\u00f3licos, su acceso compartido al (control del) poder y pueden tornarse imprescindibles agentes de cambio social. De acuerdo con las informantes entrevistadas as\u00ed como varios testimonios publicados (Ca\u00f1et, Quilaqueo, Millapan a las que nos hemos referido en este espacio), el empoderamiento pol\u00edtico de las mujeres williche no pretende identificarse con la dominaci\u00f3n o la imposici\u00f3n sobre otros, sino con la pugna y la defensa de la autoestima, la cultura propia en todas sus singularidades y aristas, el medio ambiente, los recursos naturales y el derecho a la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso que nos ocupa, muchas mujeres tienden a afirmar que, aun con singularidades y\u00a0<em>modus operandi<\/em> necesariamente m\u00e1s modernos, siguen cumpliendo un rol activo ancestralmente admitido en el pueblo mapuche. Bien es cierto que esta participaci\u00f3n ha sido\u00a0 bastante mitigada en los decenios anteriores, por razones que quedan por ser estudiadas y evaluadas lo m\u00e1s precisamente que se pueda. Quilaqueo no vacila en afirmar que las mujeres de su pueblo \u201chan sido vistas desde mucho m\u00e1s tiempo, en las dirigencias, como voceras de los acontecimientos sin diferencias entre \u201chuechafes[24]\u201d y \u201clonkos[25]\u201d (\u2026) participando en todos los espacios y niveles del acontecer de su Pueblo\u201d (Quilaqueo, 2012:10). Si esta aseveraci\u00f3n tiene alguna posibilidad de ser comprobada, no habr\u00eda emergencia de un movimiento de mujeres mapuche, sino una re-emergencia, o sea una re-apropiaci\u00f3n de alguna forma ancestral de implicar a las mujeres en el devenir del pueblo mapuche. Y valga la redundancia, si acudimos al final al final al concepto de empoderamiento ser\u00e1 s\u00f3lo en conocimiento de una boga actual que no podr\u00e1 desvanecer el hecho de que la mujer mapuche est\u00e1 recuperando a la vista p\u00fablica un rol activo que fue suyo en las tradiciones de su pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para concluir este apartado, y con \u00e9l nuestro ensayo, muchos son los indicadores que se\u00f1alan que el empoderamiento lleva consigo un efecto positivo de reducci\u00f3n de la vulnerabilidad y fortalecimiento de la autoestima, dos elementos claves para entender y promover el desarrollo y el capital humano de los grupos estigmatizados y minorizados. Encontramos probablemente como iniciador fundacional del empoderamiento pol\u00edtico de las mujeres williche un fen\u00f3meno de resiliencia cultural comunitaria. \u201cEl empoderamiento no es un bien que se pueda donar, sino un proceso din\u00e1mico del que la propia gente es protagonista mediante sus propios esfuerzos individuales y colectivos\u201d (Murguialday et al., 2000).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta aseveraci\u00f3n debida a la pluma de los autores de la nota sobre el empoderamiento en el\u00a0<em>Diccionario de acci\u00f3n Humanitaria y Cooperaci\u00f3n al Desarrollo<\/em> abre la puerta a nuestra hip\u00f3tesis y deja, no obstante, bastante camino que recorrer para comprobar nuestra intuici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adjamagbo-Johnson, Kafui<br \/>1997\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cLe politique est aussi l\u00b4affaire des femmes\u201d, en\u00a0Politique Africaine, n\u00fam. 65, pp. 62-74. [ref. de 15 julio de 2012]. Disponible en web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.politique-africaine.com\/numeros\/pdf\/065062.pdf\">http:\/\/www.politique-africaine.com\/numeros\/pdf\/065062.pdf<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benhabib, Seyla<br \/>2006\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las reivindicaciones de la cultura. Igualdad y diversidad en la era global, Buenos Aires, Katz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bonder, Gloria<br \/>1998\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cG\u00e9nero y subjetividad: avatares de una relaci\u00f3n no evidente\u201d, Santiago, \u00a0Universidad de Chile. \u00a0[ref. de 22 de octubre de 2012]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.iin.oea.org\/iin\/cad\/actualizacion\/pdf\/Explotacion\/genero_y_subjetividad_bonder.pdf\">http:\/\/www.iin.oea.org\/iin\/cad\/actualizacion\/pdf\/Explotacion\/genero_y_subjetividad_bonder.pdf<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ca\u00f1et, Isabel<br \/>2012\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cMujer mapuche hoy; algunos pensamientos\u201d, en\u00a0Mapuexpress. [ref. de 26 de marzo de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.mapuexpress.net\/?act=news&amp;id=8323\">http:\/\/www.mapuexpress.net\/?act=news&amp;id=8323<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Castel\u00e1n, Edith[26]<br \/>s\/f\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cLos resortes de la resiliencia\u201d. [ref. de 06 enero de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/istmo.mx\/2007\/03\/los_resortes_de_la_resiliencia\/\">http:\/\/istmo.mx\/2007\/03\/los_resortes_de_la_resiliencia\/<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Castro, Mar\u00eda Elena, Llanes, Jorge y Adriana Carre\u00f1o Ba\u00f1eza<br \/>2009\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cUna escala de percepci\u00f3n de resiliencia en el medio ambiente proximal: validez factorial y consistencia interna\u201d, en\u00a0Liberaddictus, n\u00fam. 105, pp. 153-156. [ref. de 11 marzo de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=2971954\">http:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=2971954<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Collin, Fran\u00e7oise<br \/>s\/f\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cF\u00e9minisme. Les th\u00e9ories\u201d, en\u00a0Encyclop\u00e9die Universalis.\u00a0[ref. de 21 de agosto de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.universalis.fr\/encyclopedie\/feminisme\/\">http:\/\/www.universalis.fr\/encyclopedie\/feminisme\/<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cornejo B\u00e1ez, Walter<br \/>2011\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cResiliencia: una definici\u00f3n\u201d,\u00a0 en\u00a0Athenea, pp. 1-8[ref. de 13 de enero de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.academiaperuanadepsicologia.org\/athenea%202\/resiliencia%20una%20definicion.pdf\">http:\/\/www.academiaperuanadepsicologia.org\/athenea%202\/resiliencia%20una%20definicion.pdf<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cyrulnik, Boris<br \/>1999\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un merveilleux malheur,\u00a0Paris,\u00a0Odile Jacob. (Traducci\u00f3n al espa\u00f1ol:\u00a0La maravilla del dolor. El sentido de la resiliencia, Barcelona, Ed. Granica).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u2019Alessio, Luciana<br \/>2011\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mecanismos\u00a0Neurobiol\u00f3gicos de la Resiliencia, Buenos Aires, Polemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desarrollo Humano en Chile 2010<br \/>2010\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 G\u00e9nero: Los desaf\u00edos de la igualdad, Vitacura,\u00a0Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escuela Municipal de Formaci\u00f3n Feminista<br \/>s\/f\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Curso b\u00e1sico de empoderamiento y liderazgo. \u00bfQu\u00e9 es el empoderamiento?\u00a0Ayuntamiento de\u00a0 C\u00f3rdoba (Espa\u00f1a). [ref. de 09 marzo de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.iu-cordoba.org\/empoderamiento_y_liderazgo.pdf\">http:\/\/www.iu-cordoba.org\/empoderamiento_y_liderazgo.pdf<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez Poncela, Anna<br \/>2008\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cLas mujeres en la pol\u00edtica latinoamericana. Nuevos liderazgos, viejos obst\u00e1culos\u201d, en\u00a0Nueva Sociedad, n\u00fam. 218, pp. 57-71.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Friedman, John<br \/>1992\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Empowerment. The Politics of Alternative Development. Massachusetts,\u00a0 Blackwell Ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grotberg, Edith<br \/>2003\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c Nuevas tendencias en resiliencia\u201d. En Aldo Melillo, Elbio N. Su\u00e1rez Ojeda (Comps).\u00a0Resiliencia. Descubriendo fortalezas. Paid\u00f3s, Buenos Aires.. [ref. de 12 marzo de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.addima.org\/Documentos\/Nuevas%20tendencias%20en%20resiliencia%20Grotberg.pdf\">http:\/\/www.addima.org\/Documentos\/Nuevas%20tendencias%20en%20resiliencia%20Grotberg.pdf<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Holling C.S. y Brian Walker<br \/>s\/f\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cResilience Defined\u201d.\u00a0Entry prepared for the\u00a0Internet Encyclopedia of Ecological Economics. [ref. de 08 febrero de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/isecoeco.org\/pdf\/resilience.pdf\">http:\/\/isecoeco.org\/pdf\/resilience.pdf<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Kalawski, Juan Pablo y Haz, Ana Mar\u00eda<br \/>2003\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cY&#8230; \u00bfD\u00f3nde Est\u00e1 la Resiliencia? Una Reflexi\u00f3n Conceptual\u201d, en\u00a0Revista Interamericana de Psicolog\u00eda\/Interamerican Journal of Psychology, Vol. 37, n\u00fam. 2, pp. 365-372.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ketterer, Lucy<br \/>2011\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mujeres ind\u00edgenas latinoamericanas y pol\u00edtica: pr\u00e1cticas \u201cdiferentes para\u201d, en\u00a0Punto g\u00e9nero, n\u00fam. 1, pp. 249-270.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Melillo, Aldo<br \/>s\/f\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cResiliencia\u201d. [ref. de 21 de diciembre de 2012]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.ugr.es\/~javera\/pdf\/2-3-AA%20Resiliencia.pdf\">http:\/\/www.ugr.es\/~javera\/pdf\/2-3-AA%20Resiliencia.pdf<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Millapan, Diva<br \/>2012\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cMujer mapuche feminista\u201d. [ref. de 23 octubre de]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/divamillapan.bligoo.cl\/mujer-mapuche-feminista\">http:\/\/divamillapan.bligoo.cl\/mujer-mapuche-feminista<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mouffe, Chantal<br \/>2001\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ciudadan\u00eda\u00a0y\u00a0feminismo, Tlapan, IFE.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Murguialday, Clara et al.<br \/>2000\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cEmpoderamiento\u201d, en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.dicc.hegoa.ehu.es\/\">Diccionario de Acci\u00f3n Humanitaria\u00a0y Cooperaci\u00f3n al Desarrollo<\/a>. Icaria y Hegoa. Edici\u00f3n electr\u00f3nica. [ref. de 26 marzo de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.dicc.hegoa.ehu.es\/listar\/mostrar\/86\">http:\/\/www.dicc.hegoa.ehu.es\/listar\/mostrar\/86<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quilaqueo Rupiman, Francisca<br \/>2012\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cMujer, Pueblo y Cultura Mapuche\u201d. Ponencia presentada en Colonia (Alemania). [ref. de 17 marzo de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.mapuche.nl\/doc\/francisca_quilaqueo121012.pdf\">http:\/\/www.mapuche.nl\/doc\/francisca_quilaqueo121012.pdf<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quilaqueo Rupiman Francisca et al.<br \/>2013\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mujer mapuche: historia, persistencia y continuidad, Santiago Icaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Richards, Patricia<br \/>2005\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pol\u00edtica de g\u00e9nero, derechos humanos y ser ind\u00edgena en Chile. En\u00a0Gender and Society, Vol. 19, n\u00fam. 2, pp. 199-220.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rivera Cusiquanqi, Silvia<br \/>2004\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La noci\u00f3n de \u00abderecho\u00bb o las paradojas de la modernidad postcolonial: ind\u00edgenas y mujeres en Bolivia. En\u00a0Revista Aportes Andinos, n\u00fam. 11. [ref. de 22 marzo de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.cholonautas.edu.pe\/modulo\/upload\/Silvia%20Rivera%20C..pdf\">http:\/\/www.cholonautas.edu.pe\/modulo\/upload\/Silvia%20Rivera%20C..pdf<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rowlands, Jo<br \/>1997\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Questioning Empowerment, Oxford, Oxfam.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sanch\u00eds, Norma<br \/>2006\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cLas dimensiones no econ\u00f3micas de la econom\u00eda\u201d, en Cecilia L\u00f3pez et al.,\u00a0Am\u00e9rica Latina, un debate pendiente. Aportes a la econom\u00eda y a la pol\u00edtica con una visi\u00f3n de g\u00e9nero, Montevideo, REPEM\/DAWN\/IFC, pp. 179-193.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Schiera, Adriana<br \/>2005\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cUso y abuso del concepto de resiliencia\u201d, en\u00a0Revista de investigaci\u00f3n en psicolog\u00eda, Vol. 8, n\u00fam. 2, pp. 129-135.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segato, Rita<br \/>2010\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 G\u00e9nero y colonialidad: en busca de claves de lectura y de un vocabulario estrat\u00e9gico descolonial, en\u00a0La cuesti\u00f3n descolonial\u00a0Quijano. A. y Mej\u00eda J. (eds.). Lima, Universidad Ricardo Palma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su\u00e1rez Ojeda, N\u00e9stor<br \/>s\/f\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cResiliencia: conceptos b\u00e1sicos\u201d [ref. de 18 marzo de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.accioncatolica.org.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Conceptos-BasicoResiliencia.pdf\">http:\/\/www.accioncatolica.org.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/Conceptos-BasicoResiliencia.pdf<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trujillo, Mar\u00eda Ang\u00e9lica<br \/>s\/f\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u201cLa resiliencia en la psicolog\u00eda social\u201d.\u00a0[ref. de 11 enero de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.psicologia-online.com\/articulos\/2006\/resiliencia_social.shtml\">http:\/\/www.psicologia-online.com\/articulos\/2006\/resiliencia_social.shtml<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vanistendael, Stefan<br \/>1997\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cResiliencia. Conferencia presentada en el seminario. Los aportes del concepto resiliencia en los programas de intervenci\u00f3n psicosocial. Santiago, Chile. Policopiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Walker, B. H., J. M. Anderies, A. P. Kinzig, y\u00a0 P. Ryan<br \/>2006\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cExploring resilience in social-ecological systems through comparative studies and theory development: introduction to the special issue, en\u00a0Ecology and Society ,\u00a0Vol. 11, n\u00fam. 1, pp. 12. [ref. de 08 de febrero de 2013]. Disponible en\u00a0Web:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.ecologyandsociety.org\/vol11\/iss1\/art12\/\">http:\/\/www.ecologyandsociety.org\/vol11\/iss1\/art12\/<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Werner Emmy y Smith Ruth<br \/>1992\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Overcoming the odds: high risk children from birth to adulthood,\u00a0Ithaca, Cornell University Press.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">___________________________<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Lo que s\u00ed es emergente es el inter\u00e9s por parte de la academia en torno a las mujeres mapuche como \u201cobjeto\u201d de estudio. Citemos, entre las pocas autoras, a Richards (2005), Quilaqueo (2012), Quilaqueo et al (2013) y Ketterer (2011). Cabe mencionar a Segato (2010) y a Rivera que abre una brecha ilustradora desde la perspectiva de la decolonialidad. .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] El Chaurakawin remite a una jurisdicci\u00f3n ancestral del territorio sur de los mapuche williche que hoy en d\u00eda colinda con\u00a0 la ciudad de Osorno, en la X Regi\u00f3n. De hecho, \u201cwilliche\u201d en chesungun, su lengua original, significa \u201cgente del sur\u201d. No existen datos censales acerca del n\u00famero exacto de williche, fracci\u00f3n sure\u00f1a del tronco mapuche que se compon\u00eda, en el Censo del 2002, de un poco m\u00e1s de 602.000 personas. Es decir, un 4.6% de la poblaci\u00f3n total de Chile en el a\u00f1o mencionado y un 87.2% del total de los 8 pueblos originarios entonces reconocidos por la Ley 19.253 de 1993. Los williche conforman un grupo esencialmente marcado por una econom\u00eda de subsistencia campesina cuando moran en los territorios de la Cordillera Pac\u00edfica, borde costero\u00a0 o en las pendientes de los Pre Andes. No obstante, la fuerte emigraci\u00f3n hacia los polos urbanos (en parte Puerto Montt, Valdivia, y principalmente Osorno y la Regi\u00f3n Metropolitana) les obliga adoptar h\u00e1bitos semejantes a los chilenos no ind\u00edgenas. Ser\u00eda otro problema entrar en los matices de las informaciones anteriores los que, por cierto, dar\u00edan una visi\u00f3n m\u00e1s conforme a la realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] La literatura especializada abunda en definiciones (Cornejo revisa una veintena de definiciones, Cornejo, 2011). Casi todas van el mismo sentido, pese a aspectos pol\u00e9micos\u00a0 que pudo revestir el concepto al que aludimos. De manera casi gen\u00e9rica, \u201cen la literatura contempor\u00e1nea, se denomina resiliencia a la habilidad individual para prosperar ante el desaf\u00edo de una experiencia estresante y\/o traum\u00e1tica\u201d (D\u00b4Alessio, 2011:11). Precisemos que la voz \u201cresiliencia\u201d viene del ingl\u00e9s y tiene ra\u00edces latinas. Salire significa, en lat\u00edn, saltar atr\u00e1s, rebotar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] De aqu\u00ed en adelante, se utilizar\u00e1 la voz impersonal \u201cente\u201d para referirnos tanto al individuo como al grupo sociocultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Se atribuye a la psic\u00f3loga social, Emmy Werner (1929- ) y a su colega Ruth Smith haber aplicado, en 1955, el concepto \u201cresiliencia\u201d al fen\u00f3meno que investigaron durante a\u00f1os entre unos 698 ni\u00f1os de Haw\u00e1i que hab\u00edan estado expuestos a factores de riesgo sin que la mayor\u00eda presentara discapacidades sociales, sino una respuesta positiva para sobrellevar las desgracias. Informaciones escuetas en:http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Emmy_Werner. Firmaron juntas una obra en 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] Seg\u00fan Kalawski y Haz (2003:366), debido a cierta confusi\u00f3n con otros conceptos \u201cno existe consenso sobre su definici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7] Al referirnos a la voz \u201cpersona\u201d, nos remitimos con Bonder (1998:9) al \u201csentido de la afirmaci\u00f3n de una individualidad plena, concreta y aut\u00f3noma; es decir, concebida m\u00e1s en t\u00e9rminos de facultades mentales que de posiciones en una trama discursiva\u201d. En cuanto a \u201csujeto\u201d la entenderemos a priori como actor social implicado en interacciones constructivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8] En el testimonio publicado en la internet, una mujer mapuche expresa muy claramente esta idea: \u201cComo es habitual en mi comunidad siempre se est\u00e1 organizando a pesar de dictaduras, y comienza la reorganizaci\u00f3n de las comunidades (\u2026)\u201d (Millapan, 2012: 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9] En t\u00e9rminos de Kalawski y Haz (2003:368), \u201cno parece conveniente reificar la resiliencia como si \u00e9sta fuese una caracter\u00edstica absoluta y \u00fanica\u00a0 (\u2026)\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10] La cita complete en ingles es la siguiente: \u201cResilience in social systems is different in one very important respect from that in ecosystems \u2013 i.e. the ability (adaptive capacity) of humans to imagine the future, the capacity for forward planning.\u00a0 The extent and elaboration of human forward-looking or anticipatory behavior greatly exceeds anything found in the natural world.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11] \u201c(\u2026) that reflects a learning aspect of system behavior in response to disturbance.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[12] \u201cDo certain governance attributes enhance the capacity of a society to manage resilience?\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[13] He aqu\u00ed el lugar para dar una precisi\u00f3n primordial que debemos a Benhabib (2006:99): \u201cLas reivindicaciones individuales de autoexpresi\u00f3n aut\u00e9ntica no tienen por qu\u00e9 ir de la mano de las aspiraciones colectivas al reconocimiento cultural\u201d. Si aplicamos la advertencia de la fil\u00f3sofa feminista a nuestro prop\u00f3sito, resulta esencial entender que la resiliencia individual no desemboca necesariamente sobre una resiliencia comunitaria o grupal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[14] Existe a nuestro parecer el riesgo de un esencialismo feminista que plasma valores supuestamente universales, como el binarismo hombre\/mujer o un sustancialismo de g\u00e9nero que construye la mujer como una v\u00edctima, sumisa y subyugada a un hipot\u00e9tico imperio masculino. Si bien es innegable que existen evidentes lastres debidas a la dominaci\u00f3n de la construcci\u00f3n masculina de la sociedad, <em>construir<\/em> a la mujer a partir de una visi\u00f3n que la victimiza, es otra forma \u2013paternalista- de someterla a parangones que las propias mujeres reh\u00fasan ya que se\u00a0 ignora la diversidad existente de mujeres dentro del concepto \u201cmujer\u201d. Esta sutil tendencia estigmatiza al grupo de las mujeres, m\u00faltiple y fragmentado, compuesto de sujetos y personas creativas, heterog\u00e9neas, que ocupan lugares y roles distintos dentro del mundo social y cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[15] \u201c(\u2026) las mujeres mapuche deben tener las mismas posibilidades que los hombres, aunque seamos de un pueblo <em>estigmatizado<\/em> como culturalmente machista, prejuicio errado (\u2026). En Millapan, 2012:3. \u00c9nfasis nuestros).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[16] Ver Millapan, 2012:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[17] Ahora bien en la actualidad una parte de la acci\u00f3n pol\u00edtica de las mujeres williche se realiza a partir de una plataforma respaldada por un partido pol\u00edtico. Hecho que, sea dicho de paso, no puede vivirse sin fracturas importantes dentro del tejido comunitario, como lo confiesan ciertas mujeres implicadas en la militancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[18] Quilaqueo proporciona una precisi\u00f3n irrebatible que se encuentra al meollo de las posturas femeninas mapuche: \u201cNo es que las mujeres ind\u00edgenas estemos en desacuerdo con la lucha de clase de partidos pol\u00edticos, o con la lucha feminista, sino que hasta ahora no nos sentimos interpretadas en la especificidad \u00e9tnica\u201d (Quilaqueo, 2012:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[19] La participaci\u00f3n activa de la mujer mapuche \u201cen la defensa de sus derechos (\u2026) nadie dentro del pueblo Mapuche lo ve[a] como algo extra\u00f1o, emancipado o novedoso\u201d, en opini\u00f3n de Quilaqueo (2012:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[20] \u201cHermanos\u201d o Hermanas\u201d. Se dice a las se\u00f1oras y a los\u00a0 se\u00f1ores pero solo si el emisor es una mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[21] Aunque no la \u00fanica ya la noci\u00f3n de \u201cempoderamiento\u201d es b\u00e1sicamente del todo aplicable a los grupos vulnerados y marginados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[22] Es decir, <em>Development Alternatives with Women for a New Era<\/em>. Para m\u00e1s informaciones, consultar su portal en http:\/\/www.dawnnet.org\/.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[23] V\u00e9ase Rowlands (1997); Friedman (1992), con muchos otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[24] \u201cGuerreros\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[25] \u201cJefes de comunidades\u201d. Lit. \u201ccabeza\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[26] Este art\u00edculo inalcanzable en su versi\u00f3n original en la internet parece ser el que tiene las siguientes referencias: Castel\u00e1n, Edith y Villalobos, Elvia, 2007. Los Resortes de la Resiliencia, en Revista ITSMO,\u00a0 49 (289). M\u00e9xico DF.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Fotograf\u00eda: Williche malgen | P. 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